Onboarding a medidaReservar una llamada

Tu directo funciona sobre la misma tecnología que Twitch. Si algo falla, mueves toda la sala con un clic.

Gastaste presupuesto de anuncios para llenar la sala. Un directo que se cae en mitad del pitch no tiene arreglo. Por eso lo montamos de las dos maneras: una emisión que aguanta, y un plan B que activas con un clic cuando algo se escapa.

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La tecnología que sostiene tu directo

La emisión corre sobre la misma familia de tecnología que hace funcionar Twitch, con la latencia y la estabilidad que necesitas cuando la sala se llena de golpe. Hoy estamos por debajo del 1% de fallos reportados. Y cuando algo falla, casi siempre es la conexión del espectador, no la emisión. Por eso dedicamos tanto trabajo a lo que pasa de su lado, más abajo en esta página.

El Botón de Pánico

Mientras corre tu directo, un segundo directo emite en paralelo, sin listar. Nadie lo ve, nadie llega a él por casualidad. Si te pasa algo, pulsas el Botón de Pánico: una ventana emergente aparece en la pantalla de cada espectador y lo pasa a ese directo de respaldo. No tienen que hacer nada, ni siquiera reconectarse. No paramos la sala con la excusa de un fallo técnico. La movemos, y tú sigues hablando.

La pausa y la redirección manual

La pausa de la emisión es otro botón, para otra necesidad. La usas cuando quieres unos segundos para ti sin soltar la sala. Y está el enlace de redirección manual: mandas a todos los espectadores a la dirección que quieras, en directo. Ya lo usamos con una sala entera para llevarla a una herramienta de videollamada. Cada uno responde a un momento distinto, y decides tú cuál usas.

Cuando falla la conexión del espectador

Es el caso más frecuente, y el que no depende de ti. Si la conexión de un espectador flaquea, la calidad de su vídeo baja sola para que el audio y el directo no se corten, en vez de dejarlo mirando una pantalla congelada. Le llega un mensaje automático que le explica qué pasa, y se reconecta solo en cuanto vuelve la señal. No se sale de tu directo para comprobar si el fallo es suyo.

Vuelve, y sabe en qué se quedó

Todo el estado del directo se guarda en el servidor, en tiempo real. Al reconectarse, el espectador no pierde nada: los mensajes privados que tenía abiertos siguen ahí, y sus respuestas a las encuestas también. Y cuando vuelve a mitad del directo, recibe un resumen de lo que se perdió.

La sala de espera

Antes de empezar, la gente entra en una sala de espera con el chat ya abierto. Ya se escriben entre ellos antes de que arranques. Así no empiezas ante una sala fría que acaba de hacer clic, sino ante una sala que ya está participando. Y si te retrasas un poco, nadie se queda mirando una pantalla en negro, dudando de si la dirección era la buena.

Lo que no hacemos

No emitimos desde un software de emisión o de estudio externo. Varios clientes nos lo piden. Hoy no lo tenemos, y preferimos decírtelo aquí y no la víspera de tu directo. Si toda tu producción depende de un estudio externo, todavía no somos tu herramienta.

Hablemos de tu próximo directo

Miramos tu formato, tu volumen y lo que la herramienta cambiaría para ti. Sin compromiso.

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