Onboarding a medidaReservar una llamada

Tu webinar sigue igual. Por debajo, alguien trabaja cada lead caliente mientras tú hablas.

Te sabes la mecánica de memoria: inscritos, presentes, pitch, oferta, chat que se despierta con el precio. También sabes lo que se pierde entre medias, el que abre la página de reserva sin confirmar nada, la objeción que alguien suelta en el chat y que nadie trabaja antes de que termine el directo. El Cierre en Paralelo conecta un cockpit a tu webinar. Una IA analiza toda la sala sin parar, cada 15 a 30 segundos, y puntúa a cada participante en tiempo real. Tus moderadores-setters abren una conversación privada con los leads calientes mientras tú sigues tu pitch, sin cambiar nada en tu forma de animar.

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El mismo funnel de siempre, con un puesto más

Inscripción, recordatorios, presencia el día del directo, pitch, oferta, replay para los ausentes. Lo manejas con los ojos cerrados. Lo que se pierde ahí también lo conoces: la sala que mira en silencio, el chat casi vacío durante el pitch, la oferta que cae sobre gente de la que no sabes nada, uno por uno. El Cierre en Paralelo no reemplaza ningún paso. Pone a trabajar el único momento que hasta ahora se perdía: el tiempo del propio directo. Mientras tienes el micrófono, un moderador-setter abre un mensaje privado con quien acaba de abrir tu página de reserva sin confirmar nada. Tu funnel conserva su forma. Le suma un puesto que cierra mientras tú hablas.

El directo se sostiene justo cuando sueltas el precio

Ese es el peor momento para un fallo. WebiClose funciona sobre la misma tecnología de streaming que Twitch. Antes de lanzar, una pantalla de prueba revisa la cámara, el micrófono, la transmisión y la sala, con un estado por cada elemento. Ya en línea, ves una vista previa privada de tu propia imagen antes de pasar a directo, nadie más la ve hasta que tú lanzas. Si la conexión de un espectador flaquea, la calidad baja en vez de cortarse, y le llega un aviso con reconexión automática y el resumen de lo que se perdió. Todo el estado del directo queda guardado en el servidor, nada se pierde al reconectar. Y si algo falla de verdad, el Botón de Pánico pasa a toda la sala, en un clic, a un directo de respaldo que ya corría en paralelo en YouTube sin listar, sin que nadie tenga que reconectarse.

Lo que ve tu setter mientras tú hablas

Tres paneles: chat público a la izquierda, mensajería privada a la derecha, centro de notificaciones en el medio. Ahí es donde tu setter pasa todo el directo. Cada mensaje del chat llega ya etiquetado, objeción de precio, pregunta, intención de compra, duda, spam, y ya no tiene que ir filtrando el chat a ojo. El centro de notificaciones prioriza lo que importa en un lanzamiento: señal de compra en el chat, página de reserva abierta sin reservar, horario elegido y nunca confirmado, lead calificado por su respuesta a la encuesta, objeción de precio, lead caliente que acaba de salir del directo. Cada notificación trae el contexto del lead y una acción sugerida. Pero es el setter quien escribe su mensaje, nunca hay un envío automático en su lugar. En los casos que importan, un enlace de WhatsApp en un clic va a buscar fuera de la app a quien acaba de irse. Al que arruina el ambiente lo alcanza el shadowban: sigue escribiendo, se ve escribir, y ya nadie lo lee.

La encuesta hace hablar a la sala que el chat deja muda

El chat nunca dice todo. Del 5 al 10 por ciento de los presentes escribe ahí, del 20 al 30 si la animación es excelente. Una encuesta, en cambio, hace responder al 80 o 90 por ciento de la sala. WebiClose ofrece dos, a la par, ninguna por encima de la otra. La encuesta de opciones se lanza en un clic y muestra los resultados acumulados en directo, para segmentar rápido (presupuesto, nivel, situación) y crear un momento colectivo frente a toda la sala. La encuesta de respuesta libre queda privada, nada se muestra en el chat, y es la que hace decir la verdad: el freno real, en las palabras del participante. Cada respuesta alimenta el puntaje del lead y dispara notificaciones al setter. Ya corre un cuestionario en la sala de espera antes del lanzamiento, y una ventana de salida pregunta el motivo a quien se va antes de que termine.

El replay, y los formatos de tu calendario

El replay tiene sus propias estadísticas, para quienes se pierden el directo. Y el producto cubre los formatos que enlazas en un lanzamiento: el webinar puntual del día del directo, el webinar recurrente que relanzas semana tras semana, el reto de varios días con sesiones en fechas libres, el coaching grupal en directo. El mismo cockpit, el mismo Cierre en Paralelo, sea cual sea el formato que montes.

El precio sigue tu calendario, no al revés

No haces un directo por semana todo el año, haces picos de lanzamiento. WebiClose factura por uso real: las personas realmente conectadas, nunca los inscritos ni los ausentes, y nunca la duración del directo. Sin suscripción, sin permanencia, un mes sin directo no cuesta nada. Si un lanzamiento se alarga más de lo previsto, recargas crédito sobre la marcha sin que la transmisión se detenga. Con un ritmo de un directo por semana o menos, sale más barato que la suscripción fija del mercado. Por encima de ese ritmo, sale más caro, la cuenta depende de tu año.

Hablemos de tu próximo directo

Miramos tu formato, tu volumen y lo que la herramienta cambiaría para ti. Sin compromiso.

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